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miércoles, 20 de enero de 2016

Hipnosis clínica ¿Cómo nos puede ayudar?



Todos hemos oído hablar de ella, o hemos visto sus efectos en espectáculos o películas. Tiene un aura mística con la que es muy difícil el diferenciar el espectáculo o la magia de la realidad. Ya en un artículo anterior hablé de los mitos que hay en torno a ella ( para saber más acerca de la  hipnosis), por lo que hoy me voy a centrar en cómo puede ayudarnos.


¿Qué es en realidad?

Es un estado de consciencia en el que podemos focalizar la atención de una manera más elevada que en cualquier otro estado, permitiendo el poder trabajar determinados ámbitos de una manera más rápida y eficaz.







¿Funciona con todo el mundo?

No, no a todo el mundo se le puede hipnotizar. Todos tenemos lo que se llama un nivel de sugestionabilidad hipnótica que mide nuestra capacidad para ser hipnotizados. Hay personas con un nivel muy elevado a las que se les podrá hipnotizar muy fácilmente y hay otras personas con las que esta técnica no se podrá usar ya que su nivel de sugestionabilidad será muy bajo.


¿Cómo la utilizan los psicólogos?

Lejos del uso que se le da en espectáculos, la hipnosis clínica es una herramienta muy útil si se utiliza adecuadamente. Para ello:





  •        Un buen profesional hará a la persona una buena evaluación de su problema, decidiendo en primer lugar si es pertinente aplicarla para su caso.
 
  •        Por otro lado, evaluará el nivel de sugestionabilidad de la persona, decidiendo entonces si la persona va a poder beneficiarse de ella o no.
 
  •          Cada persona tiene sus tiempos a la hora de trabajar. Es muy difícil saber cómo va responder cada uno, por lo que hay que ir adaptando el proceso a la evolución que siga ésta e irlo combinando con otras técnicas psicológicas que consideremos que van a aumentar su efectividad y complementarla.
 
Se debe, por tanto desconfíar de aquellos lugares que la ofrezcan como única técnica a seguir o que vendan paquetes estándar de tratamiento, aplicándola por igual a todo el mundo, ya que entonces estaría descuidando los aspectos que he mencionado anteriormente.



¿Para qué la utilizan los psicólogos?

La hipnosis se puede usar para muchos tipos de problemas:

  •      Problemas de ansiedad y ataques de pánico.  La hipnosis se puede usar como técnica de relajación, siendo muy eficaz y ayudándonos a controlar los síntomas de la ansiedad, siendo también muy útil por ese motivo para los ataques de pánico.



 
  •     Fobias.  El tratamiento de las fobias consiste en una exposición controlada y gradual a aquello que nos da miedo, acompañado de técnicas de control de la ansiedad. Esta exposición se puede hacer también en hipnosis, permitiendo un mayor control de los síntomas de ansiedad y acortando el tiempo necesario para poder superarlo. Permite también el exponernos a situaciones que no se pueden reproducir en consulta, como por ejemplo el miedo a volar.



  •   Insomnio: puede ayudar a relajarnos y que podamos conciliar el sueño.
 
  •         Dolor crónico. Como he dicho antes, la hipnosis no es magia, por lo que no puede curar el dolor ni la causa del dolor. Sin embargo, sí que puede reducir la percepción de éste. por lo que le dolerá mucho menos, haciendo que la persona tenga una mejor calidad de vida. 
 
 
 



  •          Estrés postraumático, la hipnosis nos permite enfrentarnos a lo que nos está afectando en un entorno controlado , en el que el psicólogo puede controlar perfectamente la situación. y haciendo que la persona pueda elaborar y superar el trauma.



  •         Tabaquismo, alcoholismo, otras adicciones: nos puede ayudar a reducir esa ansiedad que genera la abstinencia y acontrolar el impulso por consumir de una manera decuada


Es, por tanto una técnica que bien utilizada pude ser muy útil en la práctica clínica y que puede ayudar a la persona a mejorar muy rápidamente.

martes, 1 de diciembre de 2015

Trastorno dismórfico corporal: cuando hay una parte de nuestro cuerpo que odiamos

Muchos de nosotros habremos fantaseado en algún momento de nuestra vida con mejorar algo de nuestra apariencia. Sin embargo hay personas que aun teniendo una apariencia totalmente normal imaginan que son tan feas que les resulta imposible interaccionar con los demás o actuar de forma normal por miedo a que la gente se ría de su fealdad. Estas personas padecen lo que se llama trastorno dismórfico corporal.


¿En qué consiste?

Es la preocupación por algún defecto imaginario en la apariencia por parte de alguien que en realidad tiene un aspecto razonablemente normal. La persona debe cumplir los siguientes criterios:

  • Preocupación por un aspecto imaginario del aspecto. Si existe una ligera anomalía física la preocupación de la persona es marcadamente exagerada. Es decir, que aunque haya un aspecto determinado de su apariencia que sea negativo, la persona reacciona de una manera desproporcionada ante él
  • Esta preocupación marca una ansiedad o un perjuicio significativo en el ámbito social, laboral y demás áreas importantes de la vida. En definitiva, que afecta a la vida cotidiana de la persona en aspectos importantes para ésta
  • La preocupación no se debe a cualquier otro trastorno mental.




¿Cómo se comporta una persona con este trastorno?

Son personas que lo pasan muy mal, avergonzadas continuamente por un aspecto de su apariencia que creen muy llamativo y negativo. Pueden estar todo el día observándose en espejos o superficies reflectantes para comprobar si ha habido algún cambio o, por el contrario evitar cualquier espejo por no soportar mirarse en él.

Otras veces pueden también intentar esconder su defecto, ya sea con gorros, barbas o maquillaje o aseo excesivo.

Tienen además lo que se denominan “ideas de referencia”, es decir piensan que todo lo sucedido en su mundo se relaciona en cierta forma con ellos, en este caso, con su defecto imaginario. Pueden llagar a pensar que los demás pueden percibir ( o están percibiendo) su supuesto defecto, e incluso burlarse y hablar de él / ella a sus espaldas.

Por otro lado, también puede dar lugar a un aislamiento social, ya que algunas personas pueden llegar a abandonar la escuela o el trabajo, evitar el ir a entrevistas laborales, e incluso, el llegar a salir sólo de noche, de manera que ese supuesto defecto no se vea. Además tenderá a evitar cualquier relación social, descuidándolas y deteriorándose éstas.

¿Cómo suelen reaccionar a las opiniones de los demás?

Por mucho que las personas de su entorno les aseguren que no ven ningún problema en su apariencia, están convencidos de que su visión es exacta y no distorsionado y que los demás, o bien le están mintiendo por no acomplejarle más o bien para burlarse de él o ella.

¿Que relación hay entre estas personas y la cirugía?

A consecuencia del defecto que creen tener, recurren mucho a odontólogos, dermatólogos y, sobre todo, cirujanos plásticos para que corrijan dichos defectos. Sin embargo, por muy bien que quede la operación no suelen quedar satisfechos, somentiéndose a gran cantidad de ellas ya sea porque nunca llegan nunca a considerar que su defecto a desaparecido o porque pasan a encontrarse otro defecto que es el que quieren operar después.

¿Hasta que punto puede llegar a afectar a la persona?

Tal y como se ha comentado anteriormente este su puede condicionar de tal modo la vida de la persona que puede llegar a asociarse con otros trastornos como depresión, anorexia o fobia social e incluso llevar a ideas de suicidio.


Conclusión
 
Con esto no quiero decir que el que nos guste o no una parte de nuestro cuerpo vaya a conducir a este trastorno, pero sí que hay que estar alertas cuanto este defecto empieza a afectar a otras áreas de nuestra vida, ya que entonces convendría acudir a un psicólogo para que nos ayude.


Si fuera un monstruo...





jueves, 10 de septiembre de 2015

Fobia social

En un apartado anterior hablé de las fobias y de cómo nos pueden afectar (puedes leerlo pinchando aquí ). Sin embargo existe un tipo de fobia en particular que difiere mucho de las otras, la denominada fobia social.
No es tanto el miedo a las personas como el miedo al rechazo o a una evaluación negativa por parte de los otros. 

Me parece especialmente interesante el hablar de ella dado que muchas personas no son conscientes de que la padecen considerando, simplemente, que son excesivamente tímidas y, que al ser un rasgo de personalidad, no se puede modificar. Esta idea, totalmente equivocada, genera mucho sufrimiento en la persona, impidiéndole no sólo el pedir ayuda, sino también el ser conscientes de que esto se puede cambiar y de que son perfectamente capaces de actuar socialmente de manera adecuada si se trabaja en ello.

¿En qué consiste?

Es un miedo intenso y persistente en respuesta a una o más situaciones sociales o actuaciones en público, como pueden ser el dar una charla, iniciar o mantener conversaciones (especialmente con desconocidos), relacionarse con el sexo opuesto, conocer a gente nueva, hacer reclamaciones, rechazar peticiones, expresar desacuerdo, interactuar con figuras de autoridad, ser observado...etc. Dado que la persona no quiere actuar ni mostrase de una manera que sea embarazosa o humillante tiende a evitarlas, aislándose socialmente.



¿Es lo mismo que la timidez?

No. Una persona puede ser tímida y relacionarse de una manera adecuada con su entorno. Una persona con fobia social ve como ésta interfiere en su vida cotidiana, impidiéndole el llevar una vida normal.

¿Como se manifiesta?

Se puede manifestar de muchas maneras:

  • Nivel corporal: Las reacciones más comunes son taquicardia, palpitaciones, temblor ( voz, manos), sudoración, sonrojamiento, tensión muscular, malestar gastrointestinal (p.ej, sensación de vacío en el estómago o diarrea) boca seca, escalofríos, dificultad para tragar, náuseas y urgencia urinaria .

  • Nivel mental: Se da un bloqueo mental, con dificultades para pensar, encontrar las palabras o concentrase. Se dan temores tales como el no saber comportarse de manera adecuada, a ser visto como alguien poco interesante, a que se noten los síntomas corporales, a la crítica, al rechazo y a la evaluación negativa “Qué van a pensar de mi”..etc


  • Nivel conductual Tienden a evitar situaciones sociales o si ven obligados a estar en ellas intentan pasar lo más desapercibidos posibles.

¿Por qué surge y se mantiene?

Por lo general se suele dar en personas con cierta predisposición a la ansiedad, que han vivido o presenciado situaciones estresantes socialmente ( han sufrido burlas, desprecios, han sido víctimas de acoso...etc) o bien no han aprendido de pequeños a relacionarse socialmente de manera eficaz, ya sea porque los padres sean también muy tímidos, porque no ha tenido oportunidad,... etc.

Cuando una persona con fobia social se enfrenta a una situación que teme, anticipa lo que le va a ocurrir, y siempre de manera negativa ( p.ej: se van a reír de mi, me voy a quedar en blanco..etc), por lo que, o bien la evita, no enfrentándose nunca a su miedo o bien, si no le queda más remedio, se enfrenta a ella, pero no de la manera adecuada.

Así, al haber anticipado que lo va ha a hacer mal, su nivel de ansiedad sube, dándose todos los síntomas comentados en el apartado anterior. Éstos aumentarán cuanto más nerviosa se ponga la persona, convirtiéndose en un círculo vicioso. Además, suelen focalizar en su atención en cómo lo hacen y en los síntomas que tienen, por lo que también hacen que éstos aumenten, poniéndose cada vez más y más nerviosos.

En conclusión, la situación social se vuelve muy desagradable, quedándose la persona con que lo hace muy mal y que no es capaz de enfrentarse a ella de una manera adecuada, por lo que para la próxima volverá a ponerse nervioso y a anticipar negativamente.



Por lo general se suelen ver pocas personas así en la consulta del psicólogo ¿Porqué?

A pesar de que al menos 10 de cada 100 personas adultas lo padecen o lo han padecido en algún momento de su vida, pocas se atreven a acudir a terapia. En primer lugar, si les cuesta el hablar con desconocidos, tanto más el ir a hablar de sus miedos con alguien con quien no tienen confianza. 



En segundo lugar, y eso es lo más triste, es que muchas veces se piensa que es una manera de ser que no se tiene más remedio que aceptar, y eso es una creencia errónea muy presente en personas con este tipo de fobia. Son personas que permanecen aisladas del mundo y que muchas veces no se atreven a cambiar, creyendo que son los únicos a los que les pasa y que es algo permanente.


¿Se puede tratar?

Claro que se puede tratar y solucionar. Las personas con fobia social que acuden a terapia son capaces al final de interactúar con otros sin ponerse nerviosos, de mantener conversaciones con desconocidos..., de llevar, en suma, una vida normal donde se sientan cómodos y puedan hacer lo que deseen sin que el miedo al qué dirán o a la evaluación de los demás se lo impida.

viernes, 3 de julio de 2015

Hipnosis clínica, mitos y realidades

La hipnosis es una técnica usada en la psicología y que en algunos aspectos puede ser muy eficaz.
Sin embargo, el que haya sido utilizada en otros contextos ( espectáculos, donde los hipnotizados hacen las más variopintas actuaciones, por ejemplo) hacen que haya perdido credibilidad y que todos la afrontemos con algo de reticencia.


¿Qué hay de verdad o no en lo que hemos visto en los espectáculos, en las películas?

Hay muchos mitos acerca de ella. Iremos analizándolos uno a uno:
  • Es una forma de sueño en la que no te enteras de nada y en la que la persona que te hipnotiza puede hacer contigo lo que quiere
    Falso. Nadie pierde la conciencia estando hipnotizado, de hecho, la persona posteriormente recuerda todo lo que se ha hecho y nunca, repito, nunca, haría nada que no quiera. Es más una colaboración entre hipnotizador e hipnotizado que un control sobre la mente de la persona.



  • Puedo quedarme “colgado”
    Falso. Cuando se hipnotiza a alguien si que es verdad que es el propio hipnotizador el que le saca de es estado, pero todos seríamos perfectamente capaces de salir por nosotros mismos si así lo queremos. Nunca perdemos el control y si seguimos hipnotizados es porque queremos, no porque nos obliguen.

  • La persona hipnotizada no puede mentir
    Falso también. La persona controla aquello que dice.

  • La persona hipnotizada hará todo lo que el hipnotizador le pida
    Falso. Si la persona no quiere, no lo hará. En terapia se habla antes de lo que se va hacer y, siempre y cuando la persona esté de acuerdo se trabaja mediante hipnosis.


  • Supone la pérdida del control
    Falso. Nadie hipnotizado haría algo que no haría estando despierto.

  • Es peligrosa
    En absoluto, es una técnica totalmente inocua, que no deja ninguna secuela.

  • Crea dependencia
    Falso. Nadie se vuelve dependiente de ella. Es una técnica más como otras muchas usadas que tiene un fin determinado.

¿Qué es entonces la hipnosis?

Es un estado de consciencia en el que podemos focalizar la atención de una manera más elevada que en cualquier otro estado, permitiendo el poder trabajar determinados ámbitos de una manera más rápida y eficaz.


¿Para qué puede usarse?

Como decía, es una técnica más que se utiliza para trabajar en diferentes casos. Yo en terapia la aplico a diferentes personas ( siempre y cuando éstas estén de acuerdo) con buenos resultados, sobre todo en casos de ansiedad o de dolor crónico (no cura la dolencia, pero puede ayudar a reducir la sensación de dolor).

¿Se puede hipnotizar a todo el mundo?

Antes de hipnotizar, hay que evaluar a la persona y ver hasta que punto esta técnica será eficaz o no con ella, al igual que el médico nos evalúa antes de ponernos uno u otro tratamiento. Hay personas a las que es más fácil hipnotizar que a otras, existiendo incluso algunas a las que no se les puede hacer entrar en este estado. Depende de muchas variables, pero no de la inteligencia o credulidad de las personas, siendo ésta una creencia errónea muy extendida.

¿Es una técnica mágica que sirve para todo?

Ni mucho menos, pero esto no quiere decir que no sea eficaz. Como todo, usada de la manera adecuada y en situaciones que lo requieran, puede ser muy útil.
Hay que desconfiar, por tanto de quienes la vendan como una cura para todo, al igual que desconfiamos de aquel anuncio en el que nos prometen la pastilla mágica que curará todos nuestros males.








lunes, 22 de junio de 2015

¿Por qué me sigue afectando lo que pasó?: el estrés postraumático

El trastorno de estrés postraumático se define como la exposición a un acontecimiento traumático durante el cual se se experimenta temor, desamparo u horror, que posteriormente se revive a través de recuerdos y pesadillas.

¿Por qué tipo de acontecimientos puede desarrollarse es tipo de trastorno?

Tenemos muy interiorizado el que se de en personas que han pasado por una guerra o una violación, pero también se puede dar en accidentes de tráfico, atracos, catástrofes naturales, e incluso la muerte de un ser querido.

En general son situaciones que para nosotros han sido traumáticas, en las que vemos que nuestra vida o la de la otra persona ha corrido peligro.



¿Todo el mundo después de una situación así experimenta un trastorno de este tipo?

No, no todo el mundo lo desarrolla. Hay personas que han pasado por situaciones muy negativas y este tipo de trastorno no se ha desarrollado.



¿Por qué se caracteriza?
  • Se reexperimenta el acontecimiento a través de recuerdos y pesadillas.

  • Estos recuerdos reaparecen de súbito, volviéndose a revivir lo pasado con gran intensidad (son los llamados flashbacks).

  • Se evita cualquier situación o cosa que les recuerde al trauma vivido ( por ejemplo, evitar montar en coche si se ha tenido un accidente).

  • Embotamiento emocional, es decir, evitación de emociones intensas, tanto positivas como negativas por miedo a que éstas puedan volver a traer recuerdos de aquello que les causó el trauma. Se puede dar además una sensación de desapego frente a los demás, desesperanza respecto al futuro, restricción de la vida afectiva ( por ejemplo, incapacidad para tener sentimientos de amor)...etc


  • Sobreactivación, caracterizada por: problemas para conciliar o mantener el sueño, irritabilidad o ataques de ira, dificultad para concentrarse, ataques de ira o respuestas exageradas al sobresalto.

¿Empieza inmediatamente después de del suceso traumático o puede pasar más tiempo hasta que se dé?

Se suele desarrollar después del suceso, pero pueden pasar meses después de éste y empezar a darse entonces. Por lo general esto suele coincidir con la exposición a algo que nos recuerde lo ocurrido. Por ejemplo, si me han atracado en una calle oscura, al volver a pasar por esa calle en concreto, o al pasar por una calle sin luz.


¿Hasta que punto es normal? ¿Cuándo debo empezar a preocuparme?

Después de un acontecimiento de este tipo, es muy común que se den este tipo de síntomas. Lo ideal es buscar apoyo en personas de nuestro entorno y hablar de lo ocurrido de manera que lo podamos ir elaborando y convertirlo en un mal recuerdo, pero que no nos pueda hacer daño. Si pasa un tiempo y los síntomas van bajando y desapareciendo por sí solos, no hay de qué preocuparse.

Sin embargo, si éstos síntomas duran más de un mes o si tienen una intensad muy elevada llegando a afectarnos demasiado, es recomendable el acudir a un psicólogo que nos pueda ayudar a afrontarlo y a que no nos pueda afectar en nuestro día a día, ya que es muy poco probable que desaparezca solo, más bien al contrario, puede llegar a cronificarse.

lunes, 8 de junio de 2015

Ansiedad de separación: cuando mi hijo teme separarse de mi

Muchas veces nos lo podemos encontrar. Niños que manifiestan un temor elevado a quedarse solos o con personas que no son sus figuras de referencia.

Se entiende por ansiedad de separación por una preocupación irreal y persistente del niño de que algo les sucederá a sus padres u otras personas importantes en su vida, o que podría pasarle algo que los separara de ellos ( por ejemplo, que lo rapten, que se pierda...etc). 

Con frecuencia, el niño se niega a ir a la escuela o a salir de casa por miedo a separarse de sus padres. También puede ocurrir que el niño se niegue a dormir solo y que hayan aumentado el número de pesadillas que tenga.


¿Es muy común?

Se calcula que alrededor de un 4% de la población infantil lo padece. No sólo en niños pequeños, sino también en otros más mayores e incluso adolescentes.


¿Es normal que se de?

El no separarse de sus padres es una medida de defensa del niño, ya que se mantiene cerca de las personas que le van a proteger de los peligros a los que pueda encontrase. Es algo que se da en todos los niños y por lo que no hay que preocuparse.

Sin embargo, hay veces en que este miedo es desproporcionado para su edad. Así, el niño puede evitar el quedarse solo en una habitación de la casa, aunque los padres estén en la de al lado, no querer quedarse con otras personas que no sean los padres, aunque éstas sean familiares como los abuelos..etc



¿Por qué se da?

Hay varios factores que pueden haber influido en que esta ansiedad se de:

  • Déficit de aprendizaje: el niño siempre ha estado muy cerca de los padres y no se ha acostumbrado a estar sólo.

  • Experiencias traumáticas: muchas veces el fallecimiento o ingreso en el hospital de un ser querido( abuelos, padres), o un suceso estresante en su vida ( un divorcio, el comienzo del colegio) hacen que el niño tema que le pueda ocurrir lo mismo a otras personas importantes de su entorno, por lo que evita separarse de ellas.

  • Refuerzo de la evitación a quedarse sólo: las pocas veces que se le ha planteado el quedarse con otras personas se han evitado ante la ansiedad del niño. En ese el momento el niño se queda muy tranquilo, pero el miedo a estar con otros se mantiene e incluso aumenta.

¿Qué puedo hacer?

  • Si el niño manifiesta miedos a quedarse sólo, irle acostumbrando de manera progresiva. Por ejemplo, si el niño teme estar solo en una habitación dejarle 5 minutos solo , felicitarle si ha sido capaz de hacerlo e ir aumentando progresivamente el periodo de tiempo. Si lo que le da miedo es quedarse con otras personas, dejarle periodos cortos de tiempo de manera que se vaya habituando poco a poco.



  • Hay veces en que estos episodios de miedo son temporales ( sobre todo aquellos que tienen que ver con sucesos traumáticos para el niño) Aquí conviene calmarle pero no ceder en aquello que el niño quiere evitar y felicitarle después cuando se haya enfrentado a aquello que temía.

  • Sin embargo,si han pasado más de cuatro semanas en las que el niño se comporta así y empieza a afectar en su día a día ( hay niños que se niegan incluso a ir al colegio por temor a separarse de sus padres) convendría acudir a un psicólogo que nos pudiera dar pautas más específicas de cara a tratar con él.