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miércoles, 15 de abril de 2015

¿Tienes hijos? Puede que estos libros te ayuden

Muchas veces nos encontramos con situaciones que no sabemos como controlar o afrontar con nuestros hijos, o nos planteamos como podemos enseñarles determinados hábitos o conceptos.

Aquí expongo una serie de libros que me parecen muy útiles a la hora de tratar con niños, no a nivel de terapia ( aunque algunas veces también me han ayudado a complementar las que realizo), sino en el día a día , que es cuando nos pueden surgir pequeñas dudas. 

En cualquier caso, y cuando el problema vaya más allá o no nos veamos capaces de gestionarlo, mi recomendación es acudir al especialista, que es el que mejor nos puede guiar.



 Cuentos para comer sin cuentos, Ángel Peralbo, Silvia Álava, Mila Cahue, Cristina Palmer
Editorial: La esfera de los libros

En este libro se describen diferentes problemas que puedan tener los niños a la hora de comer, como pueden ser el que coman alimentos de un sólo tipo o color, el que coman demasiado despacio o demasiado lento, la adquisición de buenos hábitos y pautas adecuadas de comportamiento durante la comida..etc
Todo ello a través de cuentos con personajes con los que el niño puede identificarse y de pautas y actividades para los padres , de manera que puedan trabajar junto con los niños lo visto en el cuento.
Para más información y pautas acerca de este tema, pincha aquí.




Tranquilos y atentos como una rana, Eline Snel
Editorial: Kairós

Es muy difícil el enseñar a los niños que se calmen y relajen, pero en este libro se ofrecen muchas pautas para conseguir tanto una relajación física como el introducirles en la meditación, de una forma bastante amena y con bastantes ejemplos. Incluye además un CD con los ejercicios propuestos.









Emocionario (varios autores)
Ed: Palabras Aladas .


Muchas veces nos sentimos mal pero no sabemos identificar qué emociones estamos experimentando. Así, podemos estar mal pero ¿cómo?: tristes, melancólicos, frustrados, decepcionados..., o sentirnos bien pero ¿Felices, contentos, aliviados, ilusionados...?
El poder ponerle nombre a nuestra emoción nos ayuda a poder entenderla y gestionarla mejor.
Este libro es un diccionario de emociones, con ilustraciones muy vistosas que llaman la atención de los niños. En su web además, puedes descargarte de manera gratuita fichas para trabajar cada emoción en concreto.



El mar a rayas, Susana Barragués Sainz, CarlosJ. Cecilia il.
Editorial :A fortiori




Un cuento que trata el tema del divorcio, haciendo ver que muchas veces es mejor la separación de los padres que el vivir siempre peleados, y aboga por un concepto de familia en el que los padres no tienen porqué estar juntos para poder ser todos felices.
Para más información acerca de como el divorcio puede afectar a nuestros hijo, doy más información aquí.







Nana vieja. Margaret Wild, Ron Brooks
Editorial: Ekaré

 

Historia que toca el tema de la muerte de un ser querido, en este caso, la abuela de al protagonista. De una manera muy sutil y sin entrar en dramatismos, nos va narrando la despedida, tanto de la abuela como de la nieta.
Para el duelo en niños, doy más información aquí.

jueves, 12 de febrero de 2015

Seis creencias que pueden afectar a tu relación de pareja

Se acerca San Valentín y con él la proclamación y exaltación del amor romántico y de la pareja. Más allá de lo que podamos ver en las películas y en las novelas románticas, luego nos encontramos con el día a día y con que no todo es tan bonito ni tan perfecto como lo pintan.

Fruto de este estereotipo acerca de como debería ser una pareja , surgen muchas ideas erróneas acerca de cómo debería ser una relación perfecta, surgiendo aquí los problemas. Aquí comento algunas de ellas:
  1. Si realmente me quiere, ha de adivinar qué es lo que yo quiero y necesito.

    Parece que cuando alguien se enamora de nosotros debe ser extraordinariamente perceptivo y darse cuenta de todo lo que nos ocurre incluso si tratamos de ocultárselo. Si que es verdad que hay gente más o menos observadora, o que se fije más o menos en pequeños detalles, pero incluso para la persona más atenta muchas veces es imposible adivinar qué es lo que nos ocurre o que necesitamos si no se lo contamos. Es mucho más fácil que consigamos que la otra persona cambie aquello que nos hace daño si se lo decimos, y no si esperamos a que “adivine” cual es el problema.




  2. Si me quiere ha de mostrarse siempre considerado y amable conmigo.
    Está claro que siempre debemos pedirle a nuestra pareja que nos trate con respeto, pero también tenemos que asumir que como cualquier persona tiene derecho a tener un mal día y eso no significa que no te quiera en absoluto. Aquí la clave está en hacer ver a la persona que no nos gusta su comportamiento, haciendo que cambie de actitud, no en dar por hecho que no nos quiere.

  3. Creo que no es justo que mi pareja realice actividades que yo no puedo compartir ni que tenga aficiones que yo no comparto.
    Esta idea está presente en muchas parejas. O hacemos todo juntos o entonces no se hace. Hay que darnos cuenta de que es muy complicado el que dos personas tengan exactamente los mismos gustos y aficiones y que compartan absolutamente todo. ¿Tan malo es que de vez en cuando se realicen actividades de manera individual? Eso va a enriquecer la vida de cada uno, reportando de manera positiva en la pareja

  4. Creo que mi pareja debería renunciar a sus antiguas amistades porque ahora nos tenemos el uno al otro.
    Claro que cuando tenemos una relación de pareja, el otro es una de las personas más importantes de nuestra vida, pero eso no implica el que haya otros con los que también disfrutemos.
    El estar en pareja debe enriquecer nuestra vida, no empobrecerla. El ser humano es un animal social, le gusta estar con otras personas. Está claro que cuando estamos en una relación la persona con la que más nos apetezca estar sea nuestra pareja, pero también disfrutamos con amigos, familia...etc, y no hay por qué renunciar a ellos.
    Es más, muchas veces ocurre que la relación se rompe y nos damos cuenta de que nos hemos aislado tanto que no tenemos a nadie más.
     .
  5. Si no se da cuenta de lo que ocurre es que no le importo en absoluto.
    Hay muchas razones por las que no somos conscientes de los problemas que hay. O bien somos poco observadores, o vemos solo aquello que queremos ver, o estamos tan inmersos en otros problemas que no vemos los existentes en la pareja, o simplemente, que la otra persona nunca nos ha dicho que es lo que va mal a la espera de que lo adivinemos.
    Como ya he dicho, hay muchísimas, pero por lo general solemos dar por hecho que a la otra persona no le importa para nada.

  6. Creo que si verdaderamente me quiere, ha de estar dispuesto a hacer cualquier sacrificio por mi.
    Esta es muchas veces una idea peligrosa. Claro que tenemos derecho a pedir a la otra persona que haga cambios, que haga determinadas cosas..etc, pero la otra persona también tiene derecho a decir que no, porque no pueda o porque no quiere, y eso no quiere decir que su amor sea más o menos sincero.
    Aquí debemos plantearnos hasta que punto es importante esa petición para nosotros y en cuánto sacrificio tendría que hacer el otro. No podemos obligar a nadie a que haga nada, ni menos chantajearle con el cariño que nos pueda tener. Las pruebas de amor quedaban bien en los libros de caballería, pero no en la vida real dondelos dos miembros de la pareja son iguales.

    En este cuento, podemos ver un ejemplo de ello:

En resumen, que una relación de pareja no puede empobrecer a la persona, al contrario, lo que hace es enriquecer su vida. No es restar, es sumar algo muy bonito y placentero a tu vida.

De hecho, el que una relación vaya bien, no depende de la inexistencia de problemas, sino de la capacidad de ambos miembros para superarlos, de la comunicación entre ellos y la asunción de que de ambos, y no de uno solo, es la responsabilidad de que la relación funcione.

jueves, 22 de mayo de 2014

Cómo evitar que el divorcio afecte a nuestros hijos.

Cuando nos enfrentamos a un proceso de divorcio, son muchas las dudas que se nos plantean. Cómo decírselo o cómo debemos actuar con ellos son preguntas que debemos hacernos para que este proceso les afecte lo menos posible.

Ante situaciones como la descrita, son tres las reglas básicas que debemos seguir:

En primer lugar, hay que tener en cuenta que los que se divorcian son los padres, no los hijos, por lo que éstos no tienen porqué perder la relación con ninguno de los dos progenitores.
Las decisiones a tomar en un proceso de separación competen a los adultos. Es necesario dejar a los niños y niñas al margen de tales cuestiones.

Además, debemos tener muy claro es que los hijos e hijas tienen derecho a recibir del padre y de la madre “una imagen limpia”, y los padres y madres, la “obligación” de proporcionársela. La razón es sencilla: los niños y niñas no pueden tener otro padre u otra madre, y para su desarrollo personal integral es importante que la imagen que tienen de ambas personas, que son las más importantes en sus vidas, sea lo más positiva posible, y nadie, ni tan siquiera el padre o la madre, puede hablar mal, descalificar o criticar a la otra parte delante de los hijos e hijas.

Tercera regla de oro: los hermanos y hermanas tienen el derecho a vivir y crecer juntos; por tanto, los padres y madres no los separarán, y facilitarán el hecho de que convivan en la misma casa. Solamente a partir de la adolescencia avanzada, y siempre por voluntad propia, dejarán que los hermanos y hermanas puedan vivir separados.





Además hay que tener en cuenta otros factores igualmente importantes:

1. Es fundamental que se les diga que la separación es una decisión del padre y de la madre (aunque la decisión sea tomada por una de las partes).

2. Es necesario dar información ajustada a la edad de forma conjunta cuando la decisión está tomada y es firme.

3. Al niño o a la niña se le informa sólo sobre aquellos aspectos que pueda entender, utilizando para ello un lenguaje adaptado a su capacidad y comprensión.

4. Es necesario hablar con los hijos e hijas tantas veces como sea necesario para que lo entiendan, resolver dudas, miedos…

5. Conviene decir que es una decisión muy pensada o meditada, que pensáis que todos saldréis beneficiados y que no tiene vuelta atrás.

6. Comunicarle con quién vivirá, dónde y cómo se relacionará con el padre o con la madre que se vaya de casa (y dónde vivirá el padre o madre no custodio, cómo mantendrán la comunicación), qué cambios se van a producir para que, de esta forma, vaya preparándose y pueda asumirlo con mayor facilidad.

7. No prometáis lo que no vais a ser capaces de cumplir.

8. Recordad que tan importante es lo que se dice como el cómo se dicen las cosas (y lo que os calláis también es muy importante y necesario).

9. LA PRESENCIA DE AMBOS PROGENITORES ES NECESARIA PARA QUE EL NIÑO Y LA NIÑA SE SIENTAN SEGUROS. NECESITAN DEL AFECTO DE LOS DOS .



10. Controlar la emotividad al hablar con los hijos e hijas, para no dejarles preocupados. Esforzarse en comunicarlo de forma desapasionada.

11. Evitar señalar responsables, culpables o inocentes de la decisión de separaros.

12. No presentéis la separación de una forma irreal, en la que no va a haber problemas y en la que todos vais a ser felices desde el principio.

13. Y que al principio os costará a todos adaptaros a la nueva situación.

14. Transmitir las posibles ventajas de la nueva situación.





Lo que más puede ayudar a un niño es la ausencia de conflictos entre los padres, estando ambos atentos a sus necesidades emocionales y respondiendo a todas las dudas y problemas que le puedan surgir de una manera clara y adaptada a su edad. De igual modo, intentar también variar lo menos posible su nueva vida, de manera que siga realizando las mismas actividades, mantenga el contacto con todos los miembros de su familia extensa y amigos.

Otro punto importante es evitar las conductas sobreprotectoras con ellos. Las mismas pautas de educación que ya existían antes de la separación y que tenían ambos progenitores deben continuar, de manera que no se toleren ahora conductas que antes no se permitían.

En resumen, aunque es una etapa difícil y complicada, se pueden llevar a cabo una serie de pautas para que sea lo más llevadera posible. Está en nuestras manos el conocerlas y aplicarlas.